viernes, 19 de marzo de 2021

Un tío con una bolsa en la cabeza

    ¿Se han planteado alguna vez cómo se sentirían si de repente su cabeza estuviese rodeada por una bolsa de plástico atada? ¿Qué pensarían? ¿Qué harían? ¿Qué ideas circularían por su mente? Nos falta el aire solo de pensarlo, ¿a que sí?
    Este es el angustioso planteamiento del que parte Alexis Ravelo (Gran Canaria, 1971) para escribir su última novela: Un tío con una bolsa en la cabeza, Siruela (2020). Este escritor de novela negra suele ambientar sus historias en un entorno insular en el que no faltan los asesinatos, el tráfico de drogas, la especulación urbanística o la corrupción política, los ajustes de cuentas y las venganzas. Porque, allí donde se mueve el dinero, siempre hay alguien sin escrúpulos que quiere apoderarse de más a costa de lo que sea. Y si no, no tenemos más que observar la realidad o leer La ceguera del cangrejo (2019), La estrategia del pequinés (2013) o cualquier otra novela del escritor grancanario.
    Narrada en forma de monólogo interior, al estilo de clásicos de la literatura como Cinco horas con Mario, el protagonista, Gabriel Sánchez Santana, Gabrielo para los amigos y para los enemigos también, abre los ojos dentro de una realidad azul que lo aísla del exterior y le niega el aire. Dentro de esa cápsula de plástico, Gabriel, que está atado de pies y manos, intenta buscar la manera de deshacerse de la bolsa o, al menos, lograr agujerearla para poder respirar.
    A la vez, pretende averiguar por qué está así y quién es el causante del asalto que ha sufrido. Pasa revista en su memoria a sus conocidos y con ellos realiza un recorrido vital desde su infancia, cuando era chico y no se conformaba con lo que su familia podía darle, hasta el momento presente, en el que ha amasado una fortuna que lo ha dejado solo.
    Durante todos esos años se ha rodeado de gente que habla su mismo idioma, el de la corrupción y la manipulación. Tuvo un buen maestro que lo adiestró en esas lides y de él aprendió a no fiarse de nadie y a guardar ases en la manga que a veces pueden ayudar y otras, no.
    Alexis Ravelo lo ha vuelto a hacer. De una manera aparentemente sencilla ha bordado una novela negra que retrata una hipotética realidad que se podría haber producido en cualquier zona costera española durante los últimos cuarenta años. La especulación urbanística, la corrupción política, el tráfico de influencias, los sobornos... son el sustrato que anida bajo las urbanizaciones y las playas de muchos municipios. Y tras ellos, por supuesto, una nómina de caras y nombres que sonríen beatíficos cuando nos inunda la propaganda electoral.
    Como siempre, Ravelo salpica sus páginas de canarismos que le otorgan un cariz más local y cercano a un argumento que nos resulta archiconocido y que él, de esta manera, desea denunciar.
    ¿Te atreves a meterte en la bolsa con Gabrielo? Coge aire; no te arrepentirás.





No hay comentarios:

Publicar un comentario