La voz dormida (Alfaguara, 2002) fue la novela que consagró a la malograda escritora extremeña Dulce Chacón (Zafra, 1954-Madrid, 2003), quien falleció tan solo un año después de su publicación. Esta obra recibió el Premio al libro del Año 2002 del Gremio de Libreros de Madrid y fue traducida al francés y al portugués. La autora, también poeta, publicó cuatro libros de poemas, que fueron recopilados en 2003 en el volumen Cuatro gotas, y otras cuatro novelas, por una de las cuales recibió el Premio Azorín 2000 (Cielos de barro).