lunes, 22 de junio de 2020

Junio en la Fontana de Oro y La Corte de Carlos IV

      Durante este mes de junio leí dos novelas de Benito Pérez Galdós cercanas en el tiempo de su redacción y con rasgos similares: su primera publicación y el segundo ejemplar de la primera serie de los Episodios nacionales.

      La Fontana de Oro, publicada en 1870, fue escrita entre 1867 y 1868 mientras se movía entre España y Francia, tal y como aclara Galdós en sus Memorias, aunque se considera que fue gestada al menos un año antes.
      En esta primera obra se nos narran hechos históricos acaecidos en España durante el trienio liberal (1820-1823) y que tienen como punto de unión un conocido café madrileño ubicado en la Carrera de San Jerónimo, "Fontana de Oro", en el que se reunían los intelectuales y liberales del momento para debatir temas políticos y declamar exaltados discursos.
      Como en todas las obras del escritor canario, encontramos una base histórica real en la que se ve forzado Fernando VII a un periodo constitucional tras el levantamiento del general Riego, en el que se suceden las intrigas para desprestigiar al gobierno liberal. Pero está mezclada con una trama literaria en la que, cómo no, se desarrolla un conflicto amoroso, en este caso entre dos jóvenes , Clara y Lázaro, sometidos a las convenciones impuestas por Elías Orejón, llamado Coletilla, un despiadado conspirador fernandino, quien es tío del muchacho y protector de la joven.
      Las reuniones en la "Fontana de Oro" son vigiladas por Coletilla, quien trama acabar con aquellos a quienes considera conspiradores contrarios a la monarquía de Fernando VII. Para ello se vale de su sobrino Lázaro, un joven estudiante venido de un pueblo de Aragón al que engaña para sus fines. El muchacho está enamorado de Clara, una joven huérfana a quien Elías prometió proteger al morir sus padres en su niñez, pero que es tratada por este con excesivo celo e intransigencia. Por ello, se mudan a vivir con las señoras de Porreño, unas ancianas nobles venidas a menos que someten a todos a su estricto y conservador criterio y que se erigirán en redentoras de Clara encerrándola en su casa.
      En esta historia, desarrollada en el convulso Madrid del momento, los personajes representan dos sectores sociales enfrentados: los mayores (Fernando VII, Coletilla y las hermanas Porreño) representan al antiguo régimen, la ideología conservadora y reaccionaria que quiere mantener el poder frente a los jóvenes (Lázaro, Clara, Claudio Bozmediano... ), que representan la ideología liberal con la que Galdós se sentía identificado.
      Dentro de la novela, dividida en cuarenta y tres capítulos numerados y con título, destaca el capítulo XLI, titulado "Fernando el Deseado", en el que el escritor realiza un exacerbado retrato del monarca español en el que caricaturiza su imagen y critica con severidad su comportamiento durante dos largas e intensas páginas:
      Respecto a su carácter, ¿qué diremos? Este hombre nos hirió demasiado, nos abofeteó demasiado, para que podamos olvidarle.  Fernando VII fue el monstruo más execrable que ha abortado el derecho divino. Como hombre reunía todo lo malo que cabe en nuestra Naturaleza; como Rey, resumió en sí cuanto de flaco y torpe  puede caber en la potestad real.[...]
     (Si desea leer el capítulo completo, pulse aquí.)      
      Como es de esperar, triunfará el espíritu liberal, limpio, honesto, sobre las oscuras maquinaciones de los absolutistas, aunque posteriormente la historia invirtiera este resultado.

      La corte de Carlos IV es el segundo ejemplar que configura la primera serie de los Episodios nacionales y que fue publicado en 1873.
      Este segundo libro seguirá teniendo como narrador en primera persona al joven Gabriel de Araceli, quien, tras la batalla de Trafalgar, relatada en el primer volumen, huye de la casa de sus señores y se marcha a Madrid. Ya con 17 años, ha hallado trabajo como sirviente de una conocida actriz de teatro, Pepita González, cuya relación con gente de la corte introducirá al joven Gabriel en las intrigas palaciegas orquestadas por una dama cuyo verdadero nombre encubre tras el de condesa Amaranta.
      Los hechos históricos que se entrelazan con la trama literaria giran en torno a la conspiración de El Escorial que fraguó Fernando contra sus padres en el otoño de 1807 y la inminente entrada de Napoleón en España. Galdós nos ofrece dos visiones de los hechos a través de las conversaciones de los personajes: quienes apoyan al joven príncipe y aplauden la llegada de Napoleón, y los que defienden a Carlos IV y su esposa y desconfían de las intenciones del corso.
      En el segundo capítulo, además, se nos relata el estreno en enero de 1806 de la obra teatral El sí de las niñas de Leandro Fernández de Moratín, y la conjuración organizada contra una obra de trama tan rompedora para la época. 
      Como sucede en las obras de Galdós, no nos falta la aventura amorosa que vivirá el joven Gabriel con una dulce modistilla llamada Inés, a quien promete amor eterno y cuyos sentimientos se tambalean ante los ojos de la condesa Amaranta. Otras tramas amorosas palaciegas se vivirán en la narración.
     Este fragmento de la historia acabará en esta novela, pero nos dejará la trama abierta para continuar en los siguientes Episodios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario